Como saben, de vez en cuando no encuentro con qué rellenar el blo y decido hacer alguna reseña para alguna película que por H o por R me haya llamado la atención y resulta soporífera para la mayoría, pero algunos descubren que vale la pena checarla.
En esta ocasión, atraído por el hecho de que el largometraje en cuestión fue escrito por Nancy Olivier, una de las escritoras de la generalmente excelente y terminada serie "Six Feet Under", y tratando de obviar la absurda premisa de la trama, aquí mi opinión sobre:
Lars, interpretado por Ryan Gosling, es un hombre que más que tímido y peculiar, ya raya en lo misántropo. Su cuñada y su hermano, así como casi todo quien logra tener trato con él, buscan sacarlo de su caparazón, sólo logrando cerrarlo más al trato humano. De imprevisto, Lars decide presentar a su novia, sorprendiendo a todos cuando ésta resulta ser una sex-doll, de nombre Bianca.
Es evidente que el argumento de la película parecería de alguna película seria y razonable de los '80, pero de algún modo logra a salir a flote gracias a varios elementos que la hacen particular. Tendría que comenzar por el guión, el cual a pesar de flaquear más de una vez, hace que el embuste sea digerible, si bien a veces exagerado o forzado. En mi opinión, estas fallas se justifican dignamente porque estamos hablando de una película en la que un pana es novia de una muñeca y un pueblo conservador estadounidense termina aceptándolo. Esto es, sin embargo, más creíble que el ligero trato que dan al asunto del embarazo adolescente en "Juno".
Por otro lado, el verdadero salvavidas del filme son sus actuaciones. Gosling, aunque lo considero uno de los mejores actores de la generación, talvez sobreactuó un poco, talvez por exigencias del guión. Patricia Clarckson, por otro lado, le da a la película la dosis de sobriedad necesaria para balancearla, y ofrece una actuación aplaudible. El elenco en general, lleno de actores no muy reconocidos, es efectivo y creíble.
En general, "Lars and the Real Girl" es una buena película, talvez no muy brillante en sus partes, pero funcional en conjunto. Se ofrece una historia, dentro de lo que cabe, sólida y que puede lograr apelar a la humanidad del espectador en la transmisión de su mensaje. En mayor o menor medida, todos hemos estado solos en algún momento, olvidándonos de que la soledad casi en todos los casos no es más que una impresión.
Eso- Eso- Eso es todo, amigos.
PD: ¡Felicidades a Nikkei!